Tecnología de apoyo a motores

La mayoría de los procesos productivos emplean motores (eléctricos o térmicos) que demandan energía para cumplir su función. La forma en que los motores tienen que suministrar su potencia es a través de un eje que funciona, por lo general, a velocidad fija y cuyo par cedido depende de la resistencia del proceso.

 

El nexo de unión entre la máquina motriz (turbina) y las resistentes (generadores) es una transmisión hidrostática. Esta consiste en un circuito cerrado formado por bombas y motores con sus respectivos conductos de unión por los que circula un fluido a presión.

 

La potencia mecánica (Par x Velocidad) proporcionada por estas turbinas se transforma en potencia hidráulica (Caudal x Presión) en la bomba oleohidráulica situada en la cabeza del rotor y es transportada mediante conductos rígidos o flexibles, hasta el punto de utilización (motor oleohidráulico) que puede hallarse situado fuera de la estructura de la turbina accionando cualquier máquina.

 

El motor oleohidráulico impulsado por la energía captada por el molino puede utilizarse para:

 

  • accionar cualquier máquina: Generador síncrono o asíncrono, bomba de pozo profundo, bomba de alta presión para desalación, bomba de hélice para riego o achiques, compresor para oxigenación de agua, soplantes, etc.
  • apoyo a motores reduciendo su consumo: motores eléctricos o motores térmicos.

 

Para apoyar a estos motores consumidores el eje del motor oleohidráulico se acopla al del motor consumidor, sincronizándose automáticamente sin que pierda sus constantes de velocidad. De esta forma le ayuda a suministrar el par demandado por él proceso, provocando el consiguiente ahorro energético (el amperímetro indica menor consumo o el regulador de la bomba inyectora reduce el paso de combustible). Se trata de sistemas mixtos eléctrico-eólico o térmico-eólico.